sembrar.

(Del lat. semināre).

1. tr. Arrojar y esparcir las semillas en la tierra preparada para este fin.

2. tr. Desparramar, esparcir.

4. tr. Dar motivo, causa o principio a algo.


emoción.

(Del lat. emotĭo, -ōnis).

1. f. Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.

2. f. Interés expectante con que se participa en algo que está ocurriendo.



Último destino

Último destino

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Impresiones

  • El olor a tierra abrazada por la humedad del aire.
  • La mirada de recelo a una nassara y el contraste con la admiracion incomprensible de otros ojos, ambas banyadas en cientos de sonrisas que salen del corazon, tan sinceras aue las sonrisas recibidas antes parecen tornarse muecas.
  • Sentirse diferente ante un mar de miradas y romper mentalmente con esa diferencia para que esta nos una por la curiosidad mutua.
  • Cambiar la sim de mi movil y encontrar, en el bolsillo de mi cartera, espirales que me trasladan a esa nube.
  • Masticar el aire, sentir una segunda piel rue se torna rios rojos bajo el agua.
  • Parecer china y tener un nombre de garçon en Burkina, jajajaja.

Bajo la sombra de un mango

Por fin me siento a escribir en mi segunda noche en Ouaga. Los nervios previos al viaje no parecen encajar con lo que me rodea y lo vivido en estos dos dias. En mi amplia y destartalada habitacion, blindada contra los mosquitos y agua potable saliendo del grifo pienso que esto que yo disfruto es el minimo  que todo ser humano deberia tener, proteccion y agua limpia.
Y; que ha ocurrido en estos dos dias?
Pues las primeras horas fueron un caos sumido en la tranquilidad aue dieron lugar a unas cuantas risas y largas charlas.
Al aterrizar; el chofer que debia esperarme no esta, asi que tras un breve periodo de reubicacion en la mini terminal y un par de llamadas con mi numero burkinabe, me decido a dejarme llevar por un simpatico  conductor aue incluso pasa por delante de la policia de aeropuerto para asegurarme que es de fiar. Primeras impresiones sobre los burkinabes inmejorables.
Con mi despiste habitual me dirijo a uno de los alojamientos que tenia apuntados en el dosier de la ong, lugar donde no sabenn nada de mi pero una monja llamada Marina me acoge y da una pequenya habitacion. Tal es mi sensacion de relax que duermo hasta las 9 de la manyana sin inmutarme.
Duchita y a desayunar. A cambiar a la tarjeta espanyola un mar de avisos de llamada me sacan de mi letargo al tiempo aue me deboran los mosquitos. Rafa (presi de la ONG), el chofer, Marta, su madre.. todos preocupados por mi y yo durmiendo...
Hablo con Rafa y Marta, recojo mis cosas y cambio de hubicacion, esta vez con el chofer con el que me rio todo el camino de la que hemos liado entre los dos ( salio la noche anterior y se quedo dormido en el coche esperando la llegada de mi avion).
Por fin llego a Carmen-Kisito done me espera Marta, una madrilenya sala que llego a Ouaga directamente del Fussion y que me pone al diaa de todo.
Ya instalada nos vamos de picnic. Pasamos por otro de los proyectos, este de discapacitados, donde la simpatia burkinabe me sigue seduciendo y maravillando. visitamos el taller de carpinteria, costura, peluqueria, idiomas y estimulacion.
Con otros dos voluntario, el chofer, un amigo y 3 ninyos nos vamos de picnic a la orilla de un lago.
Bajo la sombra de un mango echamos la tarde entre risas, cabezadas y timbas; Todo en frances!
A ritmo africano nos movemos de unos lugares a otros con la intencion de acabar en el Jamaica para escuchar musica en directo. Me rindo al cansancio a las 12 de la noche y me cojo un taxi a casa donde caigo rendida en la cama tras una mini aventura para conseguir entrar.
Ya es domi_ngo y mientras reorganizo mis aposentos Marta llama a la puerta para ofrecerme un te.
Charlamos, hacemos planes y  tras deliberaciones y encuentros nos movemos al centro a descubrir Ouaga.
Resumo el estupendo dia: catedral, arboles frutales desconocido, comida senegalesa, encuentros y desencuentros con lugarenyos, mucho ça va, ça va y una cervecita de despedida y cierre en los jardines del rey mossi junto a Ibrahim que nos ha conquistado con su simpatia, su sonrisa y sus ganas de aprender y ensenyar

Renaciendo

Viajar tiene algo de nacimiento, como dice Javier Reverte.
Es reaprenderse, romper con los habitos a los que nuestro cuerpo y nuestra mente estan acostumbrados. Y, si se hace con la mente abierta y con ganas de redescubrirse, cada minuto es un tesoro; cada sonrisa devuelta, cada intercambio de palabras o gestos, junto a la perdida de la identidad que nos da el entorno es entonces una aventura, una aventura a una misma.

sin salir de casa

Sentada en Barajas esperando para embarcar me irrito al ver el comportamiento de la policia nacional mirando con lupa los pasaportes de los extranjeros que aterrizas en este nuestro pais "civilizado".
Que civilizacion mas absurda aquella que crea de la nada fronteras. Barreras que nos separan, que nos enfrentan.
Es tan injusto que por la simple razon de haber nacido aqui y no alli o con la piel de un color y no de otro se tengan mas derechos... Y no solo eso, sino que ademas nos sintamos con unos derechos que nos pertenecen, como si de derechos nqturqles se tratase y no de un convencionalismo cultural como es el caso.

Nota sobre las entradas a partir de ahora: tened en cuenta que la conexion es super lenta aue no tengo editor de textos y que el teclado es frances. Ser comprensivos con las faltas.

Brotes salvajes

A dos días de partir hacia tierras sahelianas, nado entre emociones que más que haber sido sembradas han brotado por si mismas, arrojadas a la tierra por los vientos, esos vientos que en ocasiones son tan fuertes y arremolinados que producen locuras. Son demasiadas para nombrarlas, son todas y ninguna. 
A merced de ellas espero, al estar en Burkina, que los brotes salvajes se transformen en una cosecha que me nutra y alimente la tierra sobre la que crecen.